Cuando has perdido la cuenta de las veces que has visitado una ciudad
empiezas a disfrutarla de una manera muy diferente a cuando vas cómo
turista con poco tiempo. La posibilidad de acercarte hasta sitios que
normalmente no estarían en tu ruta, pero que sí deberías tener en cuenta
si vas a algo cerca. St. Dunstan in the East es uno de esos lugares, es el remanso de paz en plena city londinense, donde lo mismo encuentras a alguien leyendo o a un ejecutivo con su comida buscando soledad.
Es un maravilloso jardín que no fue diseñado como tal, sino como iglesia parroquial de la que sólo quedan sus cuatro paredes y la torre después de los bombardeos que arrasaron Londres
en 1941. Al igual que ocurrió con la Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm de
Berlín, quedó como un macabro recuerdo pero en este caso para
proporcionar descanso al cuerpo y alma.